Vaya vida de reina
El fin de semana pasado, al leer el periódico como de costumbre, a la hora del desayuno, me entretuve más de la cuenta en una nota que venía publicada en la portada de la sección
Ciudad de El Universal: Caían los asesinos de un joven empresario. ¿Quiénes lo habían
ultimado?
Yuriko Larrondo Sakaguchi, la esposa y,
Silvino Eduardo Sánchez, el amante. Antes lo secuestraron con la finalidad de pedir una suma de 5 millones de pesos por el rescate; misma cantidad que sería destinada -según- a construir un nuevo
nidito de amor. Al parecer las cosas sucedieron así:
La cónyuge cita a la víctima en un cine en el que ya lo están esperando su querido y un cómplice de éste. Lo aprehenden y llevan a un hotel en calidad de rehén. Momentos más tarde arriba a la habitación la extraña mujer. El marido reconoce a sus captores. Se reconoce traicionado y trata de liberarse. Clama venganza contra sus verdugos por la traición. Lo matan, no les queda de otra.
Se complica el plan. La señora reporta a su marido ante las autoridades como perdido.
Después de declarar, la homicida cae en contradicciones hasta que al ya no poder sostener lo dicho confiesa haber matado a su pareja. ¿El supuesto amor dónde queda?
¿El motivo? Según testimonios de familiares del ex matrimonio no había en apariencia algún elemento lo suficientemente poderoso como para poder justificar tal hecho.
¿Le pegaba hasta dejarla hecha un trapo? No. ¿La engañaba con la primer mujer que se le atravesara en su camino? Al parecer no. ¿La tenía muerta de hambre? No. Las respuestas eran no y no y no. ¿Luego entonces? De acuerdo con declaraciones de la familia de ambas partes, el joven marido era cumplido en sus deberes hogareños; amaba a su pareja, le era fiel, también le proporcionaba una vida desahogada económicamente hablando y hasta la había sacado de un mundo de pobreza y limitaciones. Gracias a su pericia en los negocios, el empresario podía permitirse regalarle a su esposa una camioneta de lujo o joyas, etcétera. Bueno, alguna razón ha de haber existido que nadie conociera como para terminar con la vida de su cónyuge.
Cuando le preguntan al padre de la homicida si conocía el trasfondo del porqué su linda hija, en complicidad de su amante, planearon el asesinato del yerno respondió que seguramente fue por que “le dio todo, la trataba como reina”.
¿Quién las entiende?
-------------------------
Baúl de FergusBueno, pues en recientes fechas me he dado cuenta que en la blogosfera hay muy pocas cosas que realmente valgan la pena que no sean diarios personales sin brújula. Por eso mismo, estos links serán sobre dos webs personales que contengan otro tipo de temática. Les dejo con el viejo blog de el
caballo negro y también algo para sonreír, por a este fin de semana están los
chistes de este blog. y el blog de
caballo negro